Autorizan a Sheinbaum permitir el ingreso de militares estadounidenses tras fallñida estrategia de seguridad
Mientras el Senado facilita la entrada de Navy SEALs bajo la administración de Claudia Sheinbaum, Morena califica de "traición a la patria" la cooperación de agencias extranjeras en estados gobernados por la oposición.
La política de seguridad en México ha dado un giro que pone bajo la lupa el concepto de "soberanía" que tanto defiende el gobierno de la Cuarta Transformación. En medio de una crisis de violencia que no cede, la administración federal ha comenzado a abrir puertas que antes se consideraban cerradas, pero bajo un criterio que muchos señalan como una evidente "ley del embudo".
El fracaso de la estrategia y el llamado a EE.UU.
A pesar de los discursos oficiales que presumen avances, la estrategia de seguridad encabezada por Omar García Harfuch enfrenta cuestionamientos ante la falta de resultados tangibles en las zonas más calientes del país. Este escenario ha forzado al gobierno de Claudia Sheinbaum a buscar un respaldo más directo de la Casa Blanca, solicitando apoyo formal al gobierno de Trump para fortalecer las tareas de inteligencia y capacidad operativa.
Alfombra roja para los Navy SEALs
En un movimiento reciente, la mayoría de Morena en el Senado de la República dio luz verde a la solicitud de la Presidenta para permitir el ingreso de elementos de los Navy SEALs y fuerzas especiales de Estados Unidos a territorio nacional. Oficialmente, el objetivo es el "adiestramiento" de las fuerzas armadas mexicanas.
Sin embargo, lo que para el gobierno federal es "cooperación estratégica", para la oposición es una claudicación de la soberanía nacional disfrazada de conveniencia política.
Maru Campos y la "Traición a la Patria"
El contraste más agudo se vive en el norte del país. Mientras el Senado aprueba leyes a modo para la entrada de marines estadounidenses, la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, ha sido blanco de ataques frontales por parte de legisladores morenistas.
Se le acusa de "traición a la patria" tras reportes sobre la presencia de agentes de la CIA colaborando en operativos locales. Para el oficialismo, si la cooperación ocurre en un estado de oposición y sin su control directo, se trata de una violación constitucional; pero si la solicita el Ejecutivo Federal, se convierte en un acto de diplomacia necesaria.
Un patriotismo de ocasión
La crítica central que surge desde diversos sectores es la aparente hipocresía en el manejo del discurso nacionalista. La soberanía parece ser "intocable" solo cuando sirve como escudo ante la crítica externa, pero se vuelve negociable cuando el fracaso de las estrategias de seguridad internas obliga a pedir auxilio al país vecino.